Cómo elegir el aire acondicionado: frigorías, eficiencia y consumo

Elegir bien el aire acondicionado evita dos errores caros: quedarte corto (no enfría y gasta de más) o pasarte (pagas un equipo que no aprovechas). Esta guía cubre todo lo que importa para acertar, paso a paso.

1. Calcula las frigorías que necesitas

Las frigorías miden la capacidad de enfriamiento. La regla de partida es de unas 100 frigorías por m², pero hay que ajustarla según la orientación al sol, la altura del techo, el aislamiento y cuántas personas hay. Usa la calculadora de frigorías, que aplica todos esos factores y te dice a cuántos BTU equivale.

Tabla orientativa por superficie

Como referencia rápida: hasta 15 m² ≈ 1.500 frig (6.000 BTU); 15–25 m² ≈ 2.250 frig (9.000 BTU); 25–35 m² ≈ 3.000 frig (12.000 BTU); 35–50 m² ≈ 4.500 frig (18.000 BTU). Ajusta al alza si la estancia da al sur o está bajo cubierta.

2. Mira la eficiencia (clase energética)

Dos equipos con las mismas frigorías pueden gastar muy distinto. La clase energética (A+++ hacia abajo) indica cuánta electricidad consume para enfriar lo mismo; un A+++ puede gastar la mitad que uno antiguo. Fíjate en el SEER (eficiencia en frío) y, si es frío-calor, en el SCOP. Calcula cuánto te costará al mes antes de comprar.

3. Que sea inverter

La tecnología inverter ajusta la potencia de forma continua en vez de encender y apagar de golpe. Consume menos, hace menos ruido y mantiene mejor la temperatura. Hoy es lo recomendable salvo usos muy puntuales.

4. Frío solo o frío-calor

Los equipos frío-calor (bomba de calor) también calientan en invierno de forma muy eficiente. Si no tienes calefacción o quieres un apoyo barato, compensa pagar un poco más por esta opción y usar un único aparato todo el año.

5. Tipos de aire acondicionado

Split 1×1: una unidad interior y una exterior; lo más común para una estancia. Multisplit: una exterior y varias interiores; ahorra espacio en fachada si climatizas varias habitaciones. Por conductos: oculto en falso techo, climatiza toda la casa de forma uniforme, ideal en obra. Portátil: sin instalación, pero ruidoso, menos eficiente y con un tubo a la ventana; solo para casos puntuales o donde no se pueda instalar fijo.

6. El ruido importa

Sobre todo en dormitorios. Mira los decibelios (dB) de la unidad interior: por debajo de 20–25 dB en modo silencio es muy cómodo. La unidad exterior también tiene su nivel de ruido, relevante si da a un patio o a casa del vecino.

7. Instalación y ubicación

Coloca la unidad interior en alto, sin obstáculos y sin que el aire dé directamente a la cama o al sofá. La exterior, en zona ventilada y a la sombra si es posible. Cuanto más corta y limpia sea la conexión entre ambas, mejor rendimiento. La instalación del gas refrigerante debe hacerla un técnico certificado.

8. Mantenimiento

Limpia los filtros cada pocas semanas en temporada: un filtro sucio dispara el consumo y empeora el aire. Una revisión anual del gas y el desagüe alarga la vida del equipo y mantiene la eficiencia.

Errores comunes al comprar

Comprar por precio sin mirar la eficiencia (acabas pagándolo en la factura), sobredimensionar «por si acaso» (enfría a tirones y deshumidifica peor), olvidar el ruido en dormitorios y no contar la instalación en el presupuesto.

Resumen

Calcula las frigorías con tu caso real, elige la mayor eficiencia que puedas, que sea inverter, valora frío-calor y el tipo de equipo según cuántas estancias climatices. Herramientas: calculadora de frigorías y coste del aire acondicionado. Y si quieres saber el desembolso total, mira cuánto cuesta poner aire acondicionado.

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