Elegir bien el aire acondicionado evita dos errores caros: quedarte corto (no enfría y gasta de más) o pasarte (pagas un equipo que no aprovechas). Esta guía te explica lo único que de verdad importa para acertar.
1. Calcula las frigorías que necesitas
Las frigorías miden la capacidad de enfriamiento. La regla de partida es de unas 100 frigorías por m², pero hay que ajustarla según la orientación al sol, la altura del techo, el aislamiento y cuántas personas hay. Lo más rápido es usar nuestra calculadora de frigorías para aire acondicionado, que aplica todos esos factores y te dice también a cuántos BTU equivale.
2. Mira la eficiencia (clase energética)
Dos equipos con las mismas frigorías pueden gastar muy distinto. La clase energética (de A+++ hacia abajo) indica cuánta electricidad consume para enfriar lo mismo. Un A+++ puede gastar la mitad que uno antiguo. Antes de comprar, calcula cuánto te costará al mes según las horas que lo vayas a usar.
3. Inverter sí o sí
La tecnología inverter ajusta la potencia de forma continua en vez de encender y apagar de golpe. Consume menos, hace menos ruido y mantiene mejor la temperatura. Hoy es lo recomendable salvo usos muy puntuales.
4. Frío solo o frío-calor
Los equipos frío-calor (bomba de calor) también calientan en invierno, y de forma muy eficiente. Si no tienes calefacción o quieres un apoyo barato, compensa pagar un poco más por esta opción.
5. Instalación y ubicación
Coloca la unidad interior en alto y sin obstáculos, y la exterior en zona ventilada y a la sombra si es posible. Una buena instalación influye tanto en el consumo como las frigorías.
Resumen
Calcula las frigorías con tu caso real, elige la mayor eficiencia que te puedas permitir, que sea inverter, y valora frío-calor. Empieza por aquí: calculadora de frigorías y calculadora de consumo del aire acondicionado.