Cómo entender la factura de la luz y elegir la mejor tarifa

La factura de la luz parece un jeroglífico, pero se entiende con cuatro conceptos. Saber leerla es el primer paso para dejar de pagar de más y elegir bien la tarifa.

Las dos partes de la factura

Pagas por potencia (un coste fijo por los kW que tienes contratados, los uses o no) y por energía (los kWh que consumes). Si te sobra potencia contratada, estás pagando fijo de más cada mes: compruébalo con la calculadora de potencia a contratar.

Los tramos horarios

En la tarifa regulada hay tres tramos: punta (caro, mañana y tarde de días laborables), llano (intermedio) y valle (barato, noches y fines de semana). Mover lavadora, lavavajillas, termo y carga del coche al valle reduce mucho el gasto.

Tipos de tarifa

Fija: pagas siempre el mismo precio por kWh; tranquilidad y previsibilidad. Indexada: el precio sigue al mercado mayorista; puede salir más barata, pero es variable. Con discriminación horaria: distintos precios por tramo, ideal si concentras consumo en valle. Elige según tu perfil: si puedes desplazar consumo a la noche, la discriminación horaria suele compensar.

Impuestos y otros conceptos

A la potencia y la energía se suman el impuesto eléctrico, el alquiler del contador y el IVA. No los puedes evitar, pero sí reducir la base bajando consumo y potencia.

Cómo saber cuánto te cuesta cada cosa

Con el conversor de kWh a euros ves al instante el coste de cualquier consumo, y con la calculadora de consumo de electrodomésticos identificas los aparatos que más pesan en tu factura.

Pasos para pagar menos

Ajusta la potencia, desplaza consumo al valle, compara al menos tres tarifas con tu consumo real y, si tu gasto es alto, valora el autoconsumo solar. Más ideas en la guía de cómo bajar la factura de la luz.

Preguntas frecuentes

¿Tarifa fija o indexada? Fija si quieres previsibilidad; indexada si te compensa el riesgo y sigues el mercado. ¿Cuándo es barata la luz? En el tramo valle: noches y fines de semana.

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